Nuestra historia

Puerto Pirata es un proyecto gastronómico familiar nacido a orillas del Canal Beagle, creado por Sergio, Diana y Lucas junto a un grupo de amigos kayakistas.

Al principio no fue un restaurante. Fue un refugio.

Un lugar donde volver después del agua, compartir el fin del día y sentarse alrededor de una mesa larga.

Con el tiempo, y casi sin buscarlo, esa experiencia empezó a abrirse a otros.

Sergio llevaba años pescando de forma artesanal. Diana, cocinera, transformaba esa pesca en platos simples y honestos. Fue el INTA quien impulsó la idea de abrir las puertas para que más personas pudieran acceder a ese alimento directo del mar, sin intermediarios.

Así empezó todo.

De a poco, sumamos algunas mesas más.

Se incorporaron a la cocina Reynaldo —hermano de Diana— nuestro primer jefe de cocina y Martín, su sobrino.

Lucas, desde siempre, estuvo en cada rincón: en la pesca, en la cocina, en el servicio, en el mantenimiento, en todos lados!

Con el tiempo, como pasa en los proyectos vivos, los caminos cambiaron. Durante la pandemia, Diana continuó su propio proyecto, Alma Yagan.

Puerto Pirata quedó en manos de Sergio, Lucas y Sol.

Hoy, cada uno sostiene un rol claro:
Sergio trae la pesca.
Lucas lidera la cocina y el equipo.
Sol lidera el servicio, la administración y crea la vajilla donde servimos cada plato.

Hoy Puerto Pirata está formado por un equipo maravilloso, que empuja para el mismo lado y comparte el compromiso de hacer que cada uno de ustedes que llega hasta aca, tenga una experiencia inolvidable.

Y más adelante se sumó Sol, compañera de Lucas, acompañando el servicio y aportando su mirada artística.

Nuestra esencia es la misma, abrimos las puertas de nuestra casa para recibirlos después de un largo viaje y alimentarlos con amor.

PIRATAS EN ACCIÓN